En la Muerte existe Esperanza

Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él. (1 Tesalonicenses 4:13-14 NVI)
La incógnita que tiene la muerte provoca en la mayoría de los seres humanos dolor y tristeza. Es obvio, llorar y lamentar la partida de un ser querido, sea como sea. Algunos dicen que el luto es terapéutico, ya que ayuda a sobrellevar el dolor y sufrimiento.
Sin embargo, existe, paradójicamente, un rayo de esperanza ante los efectos de la muerte. Esperanza, que llega cuando quitamos todos los conceptos erróneos y supersticiosos que se tiene de ella. Es decir, la ignorancia trae distorsión y tergiversación de lo que realmente es morir.
Casi todo lo que sea piensa, cree y se hace relativo a la muerte, cae en la ignorancia. Sólo por mencionar, rezos, nueve días, cabo de año, la posición del cuerpo dentro de la caja así como la forma del entierro o pedir por el alma para que Dios lo lleve a un lugar mejor. 
Recuerdo un lugar en donde todas las noches, hacen un rezo por el alma de una persona que ya lleva hasta veinte años de muerto. O donde alguien platica todos los días con su difunto esposo y le pide consejo para decidir asuntos de la vida. O donde es común que se vean a los difuntos.
Así mismo, el concepto del panteón, donde se cree que por la noches el espíritu de los difuntos, salen y espantan a los vivos. Y que por ello, no se debe ir al panteón de noche. O de los que creen que si van todos los días a la tumba de su ser querido, reciben consuelo y paz. O la vestimenta negra de duelo y dolor.
Todo lo anterior, es causa de tristeza y desesperanza porque se crean conceptos equivocados de lo que realmente sucede con los que mueren y donde se encuentran. Además, pensamos que la muerte es el final de la vida, y que nunca más volveremos a ver a nuestros seres queridos. Asimismo, nos aferramos a que la vida consiste sólo en lo material y, por lo mismo, nos causa temor el simple hecho de saber que podemos morir por alguna circunstancia. 
Sin embargo, la Biblia en voz del Apóstol Pablo, revela que muchos de los conceptos erróneos que tenemos de la muerte, es por la ignorancia que tenemos de lo que realmente pasa con los que ya dejaron este mundo.
La ignorancia trae tristeza pero en la verdad existe esperanza. La ignorancia es lucrativa la verdad libera. 
Pablo explica que sí creemos que Jesús murió y resucito, es verdad que los que hayan muerto en unión con el, seran resucitados también. Aquí se revela la verdad de la muerte y la sepultura de la ignorancia. Porque no existe tan grande dolor, cuando no sabemos los sucesos posteriores de un incidente.
Entonces, los que mueren en unión con Cristo, se van a donde el esta, y un día resucitaran.  No existe un final como solemos pensar; todo lo contrario, hay vida en el más allá como la que tenemos en este planeta.
Se nos revela, que la esperanza que tenemos de volver a ver a nuestros seres que han partido es una relación personal con Jesús. Por ello, se enfatiza que sólo los que mueren en unión con Cristo, van a estar con el y resucitarán para vivir por siempre en la eternidad.
Cuando sabemos que nuestros muertos están Jesús, nos llenamos de esperanza, puesto que sabemos de Jesús no esta muerto. Y que algún día nos volveremos a encontrar.
Donde esta Jesus? La mayoría creemos que está en el cielo, por lo tanto, los que mueren creyendo en Jesús, se van al cielo. Así qué saber que los que mueren se van al cielo, nos llena aún más de esperanza y no de tristeza.
Para irse al cielo es fundamental creer y seguir a Jesús. Para irse a otro lugar, no hay que hacer nada, absolutamente nada.
Recomiendo la película El Cielo es Real. 
Porque para mi el vivir es Cristo y el morir es Ganancia, Apóstol Pablo, siglo I.


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