SIMPLEMENTE HUMANO
Bien sabe nuestro Dios cómo somos; ¡bien sabe que somos polvo! Nuestra vida es como la hierba que pronto se marchita; somos como las flores del campo: crecemos y florecemos, pero tan pronto sopla el viento, dejamos de existir y nadie vuelve a vernos. Salmos 103:14-16(TLA).
La autosuficiencia, el orgullo, la capacidad y las fuerzas humanas, son tan susceptibles y frágiles como las plantas y las flores. No existe un ser humano “superman”. No existe un ser humano que no tenga necesidades ni problemas. Todos sin distinción somos frágiles.
La idea de que teniendo cierta nivel social o económico le dará seguridad y confianza al ser humano es un mito. Porque la comodidad y el prestigio no han podido hacer de los humanos personas felices y en paz, sino todo lo contrario. Existe inseguridad, miedo, temor, incredulidad. Así que todos los seres humanos somos frágiles, de barro.
Ni somos tan fuerte como parece. Porque una persona puede ser muy orgullosa, fuerte o autosuficiente, pero durante una crisis en su vida, se desploma. Puede caer en depresión, angustia, deseperacion o autocompasión.
Los seres humanos somos complejos, complicados y susceptibles. Creamos problemas en vez de resolverlos. Criticamos en vez de asesorar. Odiamos en vez de amar. Nos vengamos en vez de perdonar. Y así sucesivamente, tenemos una tendencia hacia lo negativo, hacia la maldad y a destruir en lugar de construir.
Por qué nuestra sociedad está como está? Sencillamente porque somos seres humanos. Somos limitados, finitos, no conocemos todo. Nos pueden herir. Así como necesitamos de la afirmación y reconocimiento para llenarnos las baterías de la autoestima. Es decir, tenemos muchos espacios vacíos. Tenemos muchas necesidades en la vida.
Esta es nuestra humanidad. Somos de carne y hueso. Somos de polvo dice la Biblia. Y esto se confirma en nuestro diario vivir en el cual nos exponemos a todo, a se amados o ser odiados. Contribuir o destruir. Ayudar o ser egoístas. En fin solo somos humanos, simples humanos.
La autosuficiencia, el orgullo, la capacidad y las fuerzas humanas, son tan susceptibles y frágiles como las plantas y las flores. No existe un ser humano “superman”. No existe un ser humano que no tenga necesidades ni problemas. Todos sin distinción somos frágiles.
La idea de que teniendo cierta nivel social o económico le dará seguridad y confianza al ser humano es un mito. Porque la comodidad y el prestigio no han podido hacer de los humanos personas felices y en paz, sino todo lo contrario. Existe inseguridad, miedo, temor, incredulidad. Así que todos los seres humanos somos frágiles, de barro.
Ni somos tan fuerte como parece. Porque una persona puede ser muy orgullosa, fuerte o autosuficiente, pero durante una crisis en su vida, se desploma. Puede caer en depresión, angustia, deseperacion o autocompasión.
Los seres humanos somos complejos, complicados y susceptibles. Creamos problemas en vez de resolverlos. Criticamos en vez de asesorar. Odiamos en vez de amar. Nos vengamos en vez de perdonar. Y así sucesivamente, tenemos una tendencia hacia lo negativo, hacia la maldad y a destruir en lugar de construir.
Por qué nuestra sociedad está como está? Sencillamente porque somos seres humanos. Somos limitados, finitos, no conocemos todo. Nos pueden herir. Así como necesitamos de la afirmación y reconocimiento para llenarnos las baterías de la autoestima. Es decir, tenemos muchos espacios vacíos. Tenemos muchas necesidades en la vida.
Esta es nuestra humanidad. Somos de carne y hueso. Somos de polvo dice la Biblia. Y esto se confirma en nuestro diario vivir en el cual nos exponemos a todo, a se amados o ser odiados. Contribuir o destruir. Ayudar o ser egoístas. En fin solo somos humanos, simples humanos.
Comentarios
Publicar un comentario