LA ORACION MÁS IMPORTANTE
Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.» Mateo 9:388NVI9
El corazón de Dios desea que todos los seres humanos sean salvos. Juan 3.16 indica claramente que Dios envió a su Hijo(Jesús) a morir porque amó tanto al mundo. Dios desea que todos sean salvos, todos. Ese es el deseo del corazón del Señor. Por ello, es importantísimo la obra misionera en el mundo. Es necesario impulsar el trabajo de las misiones en aquellos lugares difíciles para predicar. La consigna es que nadie se quede sin oír del mensaje de Esperanza y salvación.
Nadie debe quedar sin que sepa que Jesús vino a morir por sus pecados. Que se pagó un gran precio por cada ser humano. Por ello, es necesario pedir al Señor que envíe obreros a su campo. El trabajo es demasiado, es abundante; existen demasiadas vacantes, pero no hay obreros que vayan a predicar el evangelio. Hay poca iniciativa y disposición para trabajar en la obra del Señor.
El Señor nos salva para servir. La satisfacción en la vida se da cuando servimos. Por ejemplo, hay gran gozo cuando ayudamos a alguien, sentimos que nuestro corazón se satisface, nos sentimos útil. Y ese es el propósito de ser salvos, para que sirvamos. Para trabajar en obra del Señor. Para anunciar el evangelio.
Predicar el evangelio es la gran obra de servicio que debemos hacer. No hay otra labor más significativa para la vida de un cristiano que predicar, dedicar su tiempo, sus energías y recursos en la proclamación del evangelio, pero ¿ quién ira?
Por eso, Jesús le dice a sus discípulos que pidan al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo. Esta es la oración más importante que uno puede hacer. Es cierto, hay otras oraciones que son importantes, a lo mejor orar por un enfermo, o pedir mas trabajo, o pedir un milagro, o cualquiera otra petición, pero la más importante sobre todas es pedir para que sean enviados obreros, es decir, pastores, plantadores de iglesias, misioneros, evangelistas y maestros, así cada miembro de la iglesia será un verdadero portavoz del evangelio de Jesús.
Hoy es el tiempo propicio para ir y trabajar para el Señor. No es mañana, ni cuando tenga tiempo, ni cuando logre ciertas metas; no, el trabajo del Señor se tiene que hacer hoy.¿ qué nos detiene a ir? O ¿qué estamos esperando para ir? No hay ningún obstáculo, el tiempo es hoy. El señor ya nos dejó la orden y las estrategias para anunciar el evangelio, solo que no hay obreros, esa es la triste realidad.
Decídase a trabajar para el Señor. Sea usted la respuesta a la oración más importante que hacemos al Señor. No está solo ni sola. El trabajo del Señor es de él, es su obra, él es el jefe. Quite de su vida todo temor, toda duda, todo obstáculo, toda inutilidad y tome la iniciativa y dé el siguiente paso para trabajar en la obra del Señor. Usted es un obrero del Señor, sea quien sea. Para eso lo ha salvado el Señor, para trabajar en predicar. Decídase hoy.
Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo,(C) y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén. Marcos 16:19-20(RV60)
La promesa del Señor es objetiva. Después que el Señor, antes de ser llevado al cielo, instruyó a los discípulos respecto a todo lo que tenían que realizar, ellos salieron y predicaron el evangelio y el Señor que los mandó, los ayudaba y confirmaba su palabra. ¡impresionante!
Muchos milagros y sanidades van a ocurrir en las calles, en las casas, en los parques, en los barrios y colonias en pobreza, ahí está el campo donde veremos las grandes maravillas del Señor, no es en el templo, es en la calle.¿ qué esperamos? La decisión es de cada uno.
Así que no dejes de orar la oración más importante: que el Señor envíe obreros a su campo.
El corazón de Dios desea que todos los seres humanos sean salvos. Juan 3.16 indica claramente que Dios envió a su Hijo(Jesús) a morir porque amó tanto al mundo. Dios desea que todos sean salvos, todos. Ese es el deseo del corazón del Señor. Por ello, es importantísimo la obra misionera en el mundo. Es necesario impulsar el trabajo de las misiones en aquellos lugares difíciles para predicar. La consigna es que nadie se quede sin oír del mensaje de Esperanza y salvación.
Nadie debe quedar sin que sepa que Jesús vino a morir por sus pecados. Que se pagó un gran precio por cada ser humano. Por ello, es necesario pedir al Señor que envíe obreros a su campo. El trabajo es demasiado, es abundante; existen demasiadas vacantes, pero no hay obreros que vayan a predicar el evangelio. Hay poca iniciativa y disposición para trabajar en la obra del Señor.
El Señor nos salva para servir. La satisfacción en la vida se da cuando servimos. Por ejemplo, hay gran gozo cuando ayudamos a alguien, sentimos que nuestro corazón se satisface, nos sentimos útil. Y ese es el propósito de ser salvos, para que sirvamos. Para trabajar en obra del Señor. Para anunciar el evangelio.
Predicar el evangelio es la gran obra de servicio que debemos hacer. No hay otra labor más significativa para la vida de un cristiano que predicar, dedicar su tiempo, sus energías y recursos en la proclamación del evangelio, pero ¿ quién ira?
Por eso, Jesús le dice a sus discípulos que pidan al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo. Esta es la oración más importante que uno puede hacer. Es cierto, hay otras oraciones que son importantes, a lo mejor orar por un enfermo, o pedir mas trabajo, o pedir un milagro, o cualquiera otra petición, pero la más importante sobre todas es pedir para que sean enviados obreros, es decir, pastores, plantadores de iglesias, misioneros, evangelistas y maestros, así cada miembro de la iglesia será un verdadero portavoz del evangelio de Jesús.
Hoy es el tiempo propicio para ir y trabajar para el Señor. No es mañana, ni cuando tenga tiempo, ni cuando logre ciertas metas; no, el trabajo del Señor se tiene que hacer hoy.¿ qué nos detiene a ir? O ¿qué estamos esperando para ir? No hay ningún obstáculo, el tiempo es hoy. El señor ya nos dejó la orden y las estrategias para anunciar el evangelio, solo que no hay obreros, esa es la triste realidad.
Decídase a trabajar para el Señor. Sea usted la respuesta a la oración más importante que hacemos al Señor. No está solo ni sola. El trabajo del Señor es de él, es su obra, él es el jefe. Quite de su vida todo temor, toda duda, todo obstáculo, toda inutilidad y tome la iniciativa y dé el siguiente paso para trabajar en la obra del Señor. Usted es un obrero del Señor, sea quien sea. Para eso lo ha salvado el Señor, para trabajar en predicar. Decídase hoy.
Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo,(C) y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén. Marcos 16:19-20(RV60)
La promesa del Señor es objetiva. Después que el Señor, antes de ser llevado al cielo, instruyó a los discípulos respecto a todo lo que tenían que realizar, ellos salieron y predicaron el evangelio y el Señor que los mandó, los ayudaba y confirmaba su palabra. ¡impresionante!
Muchos milagros y sanidades van a ocurrir en las calles, en las casas, en los parques, en los barrios y colonias en pobreza, ahí está el campo donde veremos las grandes maravillas del Señor, no es en el templo, es en la calle.¿ qué esperamos? La decisión es de cada uno.
Así que no dejes de orar la oración más importante: que el Señor envíe obreros a su campo.
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