Jesús Poderoso en Milagros.
*Jesucristo
es el mismo ayer y hoy y por los siglos. Hebreos 13:8(NVI).
Algunos
dicen que fue un gran hombre fuera de lo común, un filosofo, un gran
Maestro. Otros que ven en la violencia, su modo de lucha, dicen que
fue un Revolucionario. Otros lo tildan de un buen hombre, sumamente
bueno. Incluso, quienes lo comparan con grandes hombre de la
historia, sean reales o ficticios como Buda, Mahoma o Moisés.
Posiblemente llene todas estas características, pero el Jesús que
vemos en la Biblia, es Poderoso en Milagros.
Y
es que su vida fue un milagro, porque su nacimiento ocurrió en esas
circunstancias así como su protección de Herodes quien mandó a
matar a todos los niños para seguir conservando su reino.
Su
vida se caracterizó por dar a conocer un mensaje de esperanza y de
fe para cambiar no solo la vida sino la historia. Se hizo público a
los 30 años y solo fue popular 3 años y medio, en los cuales
provocó un cambio de mentalidad y dejó una estela de milagros en
miles de vidas que siguieron su principios.
Solo
por mencionar unos cuantos, un ciego que recibió la vista, no
existía más alternativa sino la de un milagro, que solo encontró
en Jesús. O la de la mujer que durante 12 años había sufrido de
flujo de sangre y había gastado todo lo que tenía en médicos y
nadie la había ayudado. Así que cuando oyó hablar del poder
milagroso de Jesús, no dudó en atreverse a violar lo parámetros de
conducta de aquel tiempo, y con ansia de salud, se acercó a Jesús
y, solamente, tocó el borde del manto de Jesús y al instante quedó
sana.
Sus
discípulos reconocieron que era un personaje que tenía poder,
incluso sobre la naturaleza, porque ellos fueron víctimas de una
tormenta en un lago en donde la barca en la que iban se estaba
hundiendo y todos podían morir. Sin embargo, se acordaron que Jesús
venía durmiendo en un camarote,y, de inmediato, fueron y lo
despertaron y ordenó a la tormenta que se calmara, y al instante,
cesó y vino la bonanza.
El
soldado romano que custodiaba la cruz el día de su crucifixión,
después de que Jesús muriera, en medio de un eclipse y un
terremoto, reconoció que Jesús era un hombre excepcional, porque
no era culpable de lo que se le acusaba y, al final, en medio de todo
el sufrimiento, nunca tomó una actitud de represalia, sino en todo
momento mostró el amor.
Este
Jesús poderoso en milagros, está vivo. Después de que murió y fue
sepultado, al tercer día resucitó. Sus seguidores, quienes fueron
los testigos presenciales de este acontecimiento, divulgaron,
confirmaron, predicaron y dieron su vida por este Jesús. ¡Por qué!
Porque su poder es incomparable que hasta el día de hoy, vemos su
efectividad en los corazones y los cuerpos que necesitan experimentar
el Poder Milagroso de Jesús.
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