RESPETO AL ESTADO LAICO.
Gobernantes
que dicen “Dios te bendiga” o que donan dinero a ciertas iglesias
del erario público o que asisten a reuniones religiosas. O de
aquellos políticos que usan la fe para sus propios intereses o de
aquellos que piden que recen u oren para que gane cierta elección,
estas y otras prácticas, que de por sí se han dado en nuestro país,
son una falta de respeto al estado laico.
Me decía,
un amigo periodista, que nuestro país, no debió restablecer
relaciones con el Vaticano porque, ahora es el presidente de la
república en turno, que tiene que recibir al Papa cuando deberían
ser los líderes de la iglesia católica.
Somos,
constitucionalmente un estado laico, en donde existe una separación
notable del gobierno y las iglesias. No existe liga alguna que una
esta separación. La carta magna lo describe, por lo que, los que nos
gobiernan y todos aquellos funcionarios públicos deberían, con su
función, proclamar que el gobierno no tiene nada que hacer con las
iglesias.
Nuestro
país vive ahora una gran diversidad tanto de religiones como de
tendencias filosóficas lo cual ha creado un mosaico de ideas, fe y
conductas que separan a las personas y grupos. Lo cual indica que
México, aunque todavía es una mayoría que se considera católica,
ya no es la religión oficial. Existen muchas religiones y formas de
fe que se han posicionado como alternativas aparte de la católica.
Hoy más
que nunca se necesita el respeto al estado laico, aunque la iglesia
católica quiera exigir que se le tome en cuenta en ciertos asuntos
de la vida nacional. Todos tienen derecho y privilegios, nadie es más
que nadie o como dice aquel dicho “ o todos hijos o todos
entenados”.
Los
gobernantes y funcionarios públicos deberían ser juaristas, ya que
con esto, respetarían a todos. Por ejemplo, que el presidente del
país reciba al Papa representa, en sí, una falta de respeto para
todos aquellos que no comparten la fe católica. O que un presidente
municipal vaya a misa con todo su cabildo a pedir ayuda de Dios es
violentar el estado laico o que un candidato a un puesto de elección
vaya a un templo a pedir ayuda de Dios, es falta de respeto para
aquellos que no creen en Dios.
Se le
exige a los que están en una función pública de gobierno que sean
laicos porque son representantes del pueblo y, el pueblo es diverso
en todo; no deben inclinarse hacia ningún lado, sino deben ser
neutrales y simpatizar con todos. Por eso se realiza una elección
popular para elegir a los gobernantes; es el pueblo que otorga el
poder y, por lo tanto, merece respeto en todos los ámbitos.
Comentarios
Publicar un comentario